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Poder para ser Testigos-El Bautismo del Espiritu Santo

Jessica

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La capacitacion del creyente para ser Testigo de Dios es atravez del bautismo del Espiritu Santo. 

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Bienvenidos a Radio Voz Fiel Podcast con su servidora Jessica Martínez. Te invitamos a que no sintonices cada domingo a partir de las 9 de la noche para escuchar una palabra de parte de Dios. La escritura dice en el libro de Romanos 10, 17, así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios. Es lo que estaremos compartiendo la palabra de Dios. Escúchanos cada domingo a las 9 de la noche. Un episodio nuevo. Cada domingo para qué? Para que Dios bendiga tu vida. Esto es Radio Voz Fiel Podcast. Dios te bendiga y Dios te guarde. Dios les bendiga y bienvenidos una vez más a Radio Voz Fiel Podcast. Esta es su servidora Jessica Martínez y bueno, tomamos un receso el Día de las Madres, pero estamos una vez más aquí, continuando, echándole ganas con este libro que está lleno de grandes expectativas, con muchas action, con mucho cumplimiento, and the libro de Hechos is a puente entre los Evangelios and the cartas in the whole 30 years of the Iglesia Primitiva. When we were llenos and derramed, you can continue with Hechos. You say that we had Hechos 1. The semana passada entramos in what is Hechos 2, and no subí one episode, but hoy voy a resumen of what di el capítulo 2 porque era muy importante lo que viene siendo la introducción sobre lo que viene siendo que se derramó el Espíritu Santo sobre aquellas personas, la venida del Espíritu Santo. Y bueno, lo vamos a resumir hoy in this episodio of the podcast. Así que bueno que está con nosotros. Bienvenidos una vez más. Gracias por abrir sus hogares andarnos de su tiempo tochar este mensaje, el cual sabemos que va a ser de grande bendición, querido gente. Nunca venga sin expectativas cuando escuchamos la palabra de Dios, sino que hay que tener una expectativa. Hay que tener fe en la palabra de Dios, and la fe activará lo que viene siendo la promesa, la palabra de Dios en nuestra vida. Y bueno, para empezar el capítulo 2 del libro de Hechos de los Apóstoles, primeramente yo quiero llevarlo con Mateo, San Mateo capítulo 3, versículo 11. La Santa Escritura de Dios se lee en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Dice la Escritura, yo a la verdad os bautizo en agua. ¿Quién está hablando? Aquí se está dirigiendo el apóstol, perdón, Juan el Bautista. Juan el Bautista está diciendo: Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento. Pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él os bautizará en Espíritu Santo y Fuego. Aquí Juan el Bautista estaba dando unas palabras proféticas sobre lo que viene siendo lo que iba a ser Jesucristo con nosotros, con sus seguidores, con los que le aceptaran. Ahora vemos aquí, este en el capítulo 2, entramos y sabemos que ya Cristo Jesús había dado una orden a sus discípulos antes de la ascensión en el libro, en el Evangelio de Lucas, y les había dicho que permanecieran en Jerusalén, que estuvieran allí, que no se murieran, porque él iba a rogar al Padre que mandara la promesa, que mandara el Espíritu Santo de Dios y los bautizara con ese poder para ser testigos. El capítulo dos del Libro de Hechos dice la Santa Escritura Cuando llegó el día del Pentecostés, estaban todos unánimes juntos, y de repente vino del cielo un estruendo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos, y fueron llenos del Espíritu Santo, comenzaron a hablar otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Bueno, aquí estamos viendo el cumplimiento, el cumplimiento de la promesa que Jesús les había dicho a sus discípulos antes de ascender al cielo. Aquí en el capítulo dos de Hechos, los apóstoles, viene siendo este este libro, un pilar del Nuevo Testamento detalla, aquí nos está detallando la venida del Espíritu Santo, el nacimiento de la iglesia cristiana, el modelo de la primera comunidad de creyentes. Ahora, aquí vamos a estar viendo lo que viene siendo el avivamiento del Espíritu Santo. Aquí está describiendo el cumplimiento, como les decía, de la promesa de Jesús a sus discípulos. Ahora, aquí el día del Pentecostés, los discípulos estaban esperando unánimes y juntos en Jerusalén. Ahora, el Pentecostés era una fiesta judía de la cosecha. Se celebraba 50 días después de la Pascua. Ahora, yo quiero entrar, por eso se le llama el Pentecostés, porque esto sucedió mientras había esta celebración. Ahora, las señales sobrenaturales que acabamos de leer se manifiestan tres elementos físicos que representan la intervención divina. Vimos un viento recio. Este viento representa el neuma. Este es el soplo de vida de Dios que trae renovación espiritual. Pero también vimos lenguas de fuego. El fuego simboliza la presencia purificadora de Dios y su luz. Nuevas lenguas también fue el tercer elemento que leímos al venir al llegar el Espíritu Santo. El Espíritu Santo otorgó y capacitó el hablar en idiomas humanos reales y existentes para esa época, porque los estaba capacitando el Espíritu Santo. Este propósito, este don, el cual fue derramado sobre aquellas personas, iba a permitir que la multitud multicultural congregada en Jerusalén escuchara las maravillas de Dios en su propia lengua nativa. Esto demuestra que el Evangelio está diseñado para una expansión global, no solamente diseñada para los judíos. Recordemos que en el capítulo 1, la iglesia había comenzado como una iglesia judía de una sola lengua, una sola cultura, y era local. Al terminar y al llegar la venida del Espíritu Santo, la iglesia se empezó a crecer. El número empezó a crecer socialmente. La iglesia no solamente ahora era local de una sola lengua y una sola cultura. Ahora, a través del derramamiento del Espíritu Santo, la iglesia creció. La iglesia no solamente quedó con los judíos, sino que se expandió internacionalmente. Creció y hoy en día la iglesia sigue creciendo a través del poder del Espíritu Santo manifestado en las personas al dar el poder para ir y ser testigos, testificar sobre Cristo Jesús. Aleluya! Esto es increíble lo que vino a ser la presencia de Dios en las personas. Es algo poderoso. Estamos viendo lo que está haciendo el Espíritu Santo al llegar sobre aquellas personas. Yo quiero hoy tocar para concluir con el capítulo 2, para proseguir con los siguientes capítulos estas siguientes semanas del libro de Hechos. El poder para ser testigos, parte 2 del capítulo 2. El día del Pentecostés. Pentecostés significa 50 porque era debido a lo que viene siendo la celebración, la fiesta de la cosecha, que duraba 50 días después de la Pascua. Por eso es Pentecostés. Ahora, aquí estaban los 120, esperaban ser bautizados por el Espíritu Santo. Andí es donde me quiero enfocar hoy. Te di solamente el recorrido de lo que viene siendo el principio del capítulo 2 de Hechos, pero ahora quiero llegar a lo que viene siendo ser bautizados por el Espíritu Santo. De repente oyeron un ruido como un viento recio, el sonido de un viento que era como un símbolo de la presencia de Dios. El sonido del viento y la señal del fuego dieron aviso a los creyentes de que Dios había llegado. Aquí significa que Dios estaria demostrando que Él estaba aceptando la nueva iglesia y que cada creyente ahora se hace un nuevo templo del Espíritu Santo. Mira, ¿qué significa ser bautizado por el Espíritu Santo? Muchas personas, muchas denominaciones, diferentes categorías, en lo que viene siendo la rama cristiana, cada quien tiene su propia interpretación de lo que es ser bautizado por el Espíritu Santo. But yo quiero hablar sobre este tema conforme nos habla la palabra de Dios. El bautismo del Espíritu Santo representa la obra transformadora de Jesucristo al unir al creyente a la familia de Dios. Esto simboliza una inmersión, ser sumergido espiritualmente, sellando la salvación del creyente. No solamente seamos sellados en nuestra salvación con el bautismo del Espíritu Santo, sino que también somos capacitados para vivir una vida santa y le otorga el poder al creyente para el servicio y el testimonio de ser un seguidor de Cristo. Qué importante es el bautismo del Espíritu Santo en el creyente. Una de las evidencias que muestra el creyente al ser bautizado por el Espíritu Santo es tener la valentía y el poder para testificar sobre Cristo Jesús. A los que están a nuestro alrededor, al ir. Mira, yo quiero que notes one. The bautismo del Espíritu Santo ocurre one. And much that the llenura del Espíritu Santo is the bautismo del Espíritu Santo, but some cosas muy different. The bautiment of the Espíritu Santo ocurre one solar when the crey acepta a Cristo y es bautizado y es capacitado. But the llenura del Espíritu Santo es continuamente mantener una vida comprometida y recibir la guía diaria del Espíritu Santo. Todos los días necesitamos ser llenos del Espíritu Santo y mantenernos en una vida consagrada a Dios para seguir pidiéndole a Dios que cada vez que se nos esté apagando aquel fuego, bueno, necesitamos la llenura del Espíritu Santo. Necesitamos ser llenos. Hay una importancia que nosotros necesitamos que entender la diferencia. Pero mira, yo te quiero llevar a un ejemplo de una persona que fue bautizada por el Espíritu Santo. Pedro. Conocemos al Pedro en los evangelios. Pedro era enojón. Pedro negó a Jesús. Pedro se enojó tanto cuando llegaron a restar a Jesús que levantó aquella espada y le mochó la oreja a aquel soldado. Pedro fue guiado por la carne al querer impedir que Jesús no fuera a Jerusalén para que él cumpliera el propósito de estar en esta tierra. Y Jesucristo le dice, Pedro, apártate de mí, Satanás. Estamos viendo un Pedro completamente guiado por la carne, por el instinto de la carne, por el deseo de la carne, por la intuición de la carne. Pero yo te quiero llevar aquí en el capítulo 2, al versículo 14, y yo quiero que veas al Pedro que fue ahora bautizado por el poder del Espíritu Santo. Dice la Santa Escritura de Dios en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Entonces, Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: varones judíos, todos los que habitéis en Jerusalén, esto os sea notorio. Oíd mis palabras. Yo quiero que note aquí el tono de Pedro. Dice Pedro poniéndose en pie con los once. O sea, Pedro se está levantando de pie con señal que quiere que le pongan atención. Aquí ya no hay vergüenza. Aquí ya no hay el que dirán. Aquí Pedro quiere ser escuchado porque quiere dar unas palabras andere que esas palabras resuen in lo más profundo del corazón del oyente. Y les está diciendo a todos los que habitate in Jerusalén, notamente a los judíos, but a todos los que están in Jerusalem, and se les quiere andar las palabras que van a decir que está por hablar, que está por decir. El versículo 15 dice, Porque estos no están ebrios como Pedro se levantó con autoridad. Pedro se levantó para que los ojos de aquellas personas, de aquella multitud que estaban ahí, penetraran los ojos de Pedro. Me estoy parando, estoy alzando la voz. Yo quiero que me pongan atención. Yo quiero defender a mis hermanos que ahora nos une Cristo Jesús a la familia de Cristo. Ahora ellos son mis hermanos. Ahora yo soy hermano de aquel que está ahí, porque aquel fue también bautizado por el poder del Espíritu Santo. Ahora somos una familia, y yo me paro aquí para decir esto: que ellos no están borrachos, que ellos están llenos del poder del Espíritu Santo de Dios. Note como ahora Pedro está defendiendo el Evangelio. Note como Pedro ahora está defendiendo a Cristo Jesús al defender a cada una de aquellas personas que estaban ahí en el aposento alto, orando unánimes, esperando la venida del Espíritu Santo. Aleluya, y no para ahí, Pedro. El versículo 16 dice: más de esto es lo dicho por el profeta Joel, está respaldando lo que él está hablando al decir: Los que están aquí no están ebrios, como ustedes están diciendo, como ustedes están juzgando, como ustedes están viendo y están pensando que ellos están ebrios. No, mira, así dijo el profeta Joel: En los prostreros días, dice Dios: derramaré de mi espíritu sobre toda carne. Vuestros hijos, vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños, y desierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días, derramaré de mi espíritu y profetizarán, y daré prodigios arriba en el cielo, señales abajo de la tierra, sangre, fuego, vapor de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes de que venga el día del Señor, grande y manifiesto, y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. Ahora Pedro no solamente se para con autoridad. Ahora Pedro, el Pedro que negó a Cristo, ahora Pedro se ha levantado para testificar sobre el Cristo que vino, murió y resucitó, y que todo aquel que le acepte tendrá vida eterna. Ahora Pedro no será el Pedro, jamás, el antiguo Pedro que había negado a Cristo. Ahora él dedicará su vida a testificar sobre Jesús. Aleluya. El bautismo del Espíritu Santo activó este carácter, esta actitud, este anhelo en la vida de Pedro. Pedro no lo hubiera hecho solo. Vemos en los evangelios aquel Pedro, tímido, enojón, impulsado por la carne. Pero ahora Pedro es revestido con el poder del Espíritu Santo, y ahora el Espíritu Santo impulsa a Pedro a hablar sobre la Escritura, a recordar sobre lo que dice la Escritura. Ahora, Pedro es impulsado a defender a su familia que ha sido unido por el poder del Espíritu Santo. Note cómo la iglesia en los primeros 30 años, la unidad de la iglesia era sumamente importante. El bautismo del Espíritu Santo empoderó al Pedro y a todo el creyente que es bautizado con el Espíritu Santo para una vida de servicio. Ahora aquí Pedro se levantó a predicar. Ahora Pedro está predicando con autoridad y recitando la palabra de Dios. Y eso es lo que hace el bautismo del Espíritu Santo. Te están capacitando, te están empoderando para el servicio, para el testimonio y la devoción a Jesús. El bautismo del Espíritu Santo nos va a dar poder para testificar, así como lo está haciendo Pedro. Este es un impulso, un valor que no se puede obtener solo. Lo necesitamos y necesitamos la ayuda, el bautismo del Espíritu Santo para poder llevarlo a cabo, para defender el Evangelio, para defender nuestra fe en Cristo. Esto lo que está mostrando Pedro al ser bautizado. Con el poder del Espíritu Santo, él se levantó a defender. Estamos viendo que ahora Pedro está demostrando el fruto del Espíritu Santo, porque eso viene a través del bautismo del Espíritu Santo, reflejando el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza. El Pedro de antes, al ver que estaban juzgando a sus amigos, Pedro pudo haber levantado una espada y haber mochado una vez más orejas. Pero ahora Pedro se está defendiendo con la palabra de Dios, porque el Espíritu Santo ahora había hecho la obra transformadora en la vida de Pedro, y eso es lo que hace el bautismo del Espíritu Santo. Da un deseo, da un deseo constante para orar, para ser guiados, aún en lenguas espirituales, para el beneficio propio del crecimiento espiritual del creyente, del seguidor de Cristo. El amor por las escrituras, estamos viendo a Pedro ser impulsado a recitar la escritura, algo el cual los evangelios nos enseñó el Señor Jesucristo en la batalla en el desierto, que esa era nuestra defensa, esa es nuestra arma, las escrituras, el amor por las escrituras. Mayor entendimiento, reverencia, aplicación de la palabra de Dios en nuestra vida, la Escritura. El bautismo del Espíritu Santo nos da el amor por las Escrituras, nos da la unidad y el servicio, el compromiso activo con la obra ministerial, buscando la edificación y el crecimiento de la iglesia para seguir adelante. Y eso es lo que hace el bautismo del Espíritu Santo. Y Pedro no termina ahí. El versículo veintidós nos dice: Dice Pedro: varones israelitas, oíd estas palabras. Jesús Nazareno, varón, aprobado por Dios entre vosotros, con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de Él, como vosotros mismos sabéis, a este entregado por el determinado consejo, anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matéis por manos de iniquos, crucificándole. Está ahora, Pedro, testificando el Evangelio del Señor Jesucristo. Está testificando sobre la crucifixión del Señor Jesucristo. El versículo veinticuatro: el cual Dios levantó sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella, porque no quedó muerto. Ahora resucitó el poder del Espíritu Santo en la vida de Pedro, impulsándolo a testificar ahí en Jerusalén a toda clase de personas de toda cultura, de toda lengua, de toda dominación, les está diciendo aquel que vino aprobado por Dios entre vosotros, demostrando maravillas y prodigios y señales que Dios hizo entre nosotros a través de él, a través de Jesús, fue crucificado, pero la muerte no lo pudo detener, y resucitó. Y dice el versículo veinticinco: Porque David dice de él: veía al Señor siempre delante de mí, porque está mi diestra, no seré conmovido, por lo cual mi corazón se alegró y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza, porque no dejarás mi alba en helades, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia. Está Pedro, siendo impulsado por el Espíritu Santo de Dios recitando la escritura una y otra vez, testificando, note como el Pedro, ya no fue el mismo Pedro de los evangelios. Ahora Pedro fue bautizado por el poder del Espíritu Santo. Ahora Pedro está predicando, testificando, defendiendo su fe, permaneciendo sólidamente en lo que él fue testigo. Aquel que caminó con Pedro, aquel el cual Pedro fue testigo de ver aquellas maravillas, prodigios, milagros. Aleluya, Pedro ahora está testificando de aquel que fue crucificado, de aquel que resucitó, que ahora hay esperanza por medio de él, versículo 29 dice: varones hermanos, se os puede decir liberalmente del pratiarca David que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia en cuanto a la carne levantaría al Cristo para que se sentase en su trono. Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en Hades, ni su carne vio corrupción. Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto en vosotros. Vean y oigan, porque David no subió a los cielos, pero él mismo dice: Dijo el Señor: a mi Señor: siéntate a mi diestra hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. Sepa, pues, ciertamente toda la casa de Israel que a este Jesús a quien vosotros crucificaste, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto se compunieron, se compugieron de corazón y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: varones, hermanos, que hermanos arrepentidos, bauticense cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo de Dios. No solamente es para mí, no solamente es para los que estuvimos aquí en el aposento esperando los ciento veinte, sino para todo aquel que se arrepienta, para todo aquel que se bautice, para todo aquel que reciba Jesucristo, aquel también tiene lo que viene siendo el privilegio de ser bautizado, de recibir el don del Espíritu Santo. El versículo 39 dice: Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios, llamaré. Y con otros, muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: sed salvos de esta perversa generación. Versículo cuarenta y uno dice: Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados y se añadieron aquel día como tres mil personas. Aleluya, y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, unos con otros, en el partimiento del pan y en la oración, juntos. Juntos. Qué poderoso, qué poder estamos viendo aquí. El poder de Dios manifestado en la vida de Pedro. quieres ser bautizado. quieres recibir el don del Espíritu Santo. Nos está diciendo aquí Pedro: arrepiéntete, bautízate, acéptalo como tu rey y salvador. Haz un compromiso de vivir una vida santa y de vivir para agradar a Dios, no al hombre, sino a Cristo Jesús. Caminar una vida en obediencia alineada con la palabra de Dios y serás revestido de este mismo poder que revistió a Pedro, a los 120 y a todos aquellos que reciben a Jesús en su corazón y determina no contaminarse con esta generación, sino vivir para un Dios Santo. Aleluya. Es algo tan hermoso. Esto es clave, porque de aquí en adelante, después de este capítulo 2, vamos a ver la valentía de los creyentes en la iglesia primitiva, como se iba formando, iba creciendo, y entre más crece la iglesia, entre más aumenta socialmente, etológicamente, en entendimiento, porque ahora el Espíritu Santo les está revelando, les está haciendo entender las Escrituras. Ahora el Espíritu Santo está transformando a aquellas personas, porque la obra del Espíritu Santo es transformadora. Ahora están viviendo para Cristo, y esto se hace notorio. No solamente los buenos ven la evidencia, sino que el enemigo también está viendo. Y vamos a ver que ahora, al ser capacitados con el bautismo del Espíritu Santo, el Señor los capacita porque van a enfrentar mucha persecución. Y lo vamos a ver a partir del capítulo 2 en adelante. Vamos a mirar andar en el estudio sobre el primer mártir. Un mártir es una persona que muere por causa de Cristo. Hubo muchos de ellos in the 30 años of the Iglesia. Hoy, in the actual idea, much no sabemos porque no es publicado en las noticias y no están en la primera agenda en el noticiero, pero muchos dan su vida por Cristo. Muchos por su fe son puestos a muerte. Pero vamos a ver aquí el crecimiento, la expansión de la Iglesia Internacional de Cristo Jesús. Así es que Dios les bendiga en esta tarde, Dios les guarde, y yo les invito que sigan adelante, buscando la presencia de Dios, porque Dios ha sido bueno y para siempre será nuestro Rey y Salvador. Yo les invito que siga leyendo la palabra del Señor. Yo le invito que siga adelante, escudriñando hechos, que siga adelante, queriendo más y más de la presencia. Es tan hermoso conocer de la palabra de Dios, porque la palabra de Dios nos revela la voluntad, lo que Dios quiere para nosotros, y Dios tiene planes de bien para cada uno de nosotros. Dios quiere lo mejor para su pueblo, Él te quiere bendecir, pero Él quiere un compromiso de parte de ti. ¿Para qué? Para que seas salvo, para que y tu casa sean salvos. Dios te bendiga y Dios te guarde, y hasta la próxima.