Radio Voz Fiel Podcast

La Provision Milagrosa cuando Escuchamos La Voz de Dios

Jessica

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Confiar en Dios en medio de la crisis es permanecer fiel. Hoy escuchemos la Voz de Dios y veremos la mano de Dios en nuestra Vida. 

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Bienvenidos a Radio Voz Fiel Podcast con su servidora Jessica Martínez. Te invitamos a que nos sintonices cada domingo a partir de las 9 de la noche para escuchar una palabra de parte de Dios. La escritura dice en el libro de Romanos 10, 17, así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios. Es lo que estaremos compartiendo la palabra de Dios. Escúchanos cada domingo a las 9 de la noche. Un episodio nuevo. Cada domingo para qué? Para que Dios bendiga tu vida. Esto es Radio Voz Fiel Podcast. Dios te bendiga y Dios te guarde. Dios les bendiga y Dios les guarde a cada uno de ustedes. Bienvenidos una vez más. Esto es Radio Voz Fiel, podcast con su servidora Jessica Martínez. Y es un placer una vez más estar con cada uno de ustedes a través de esta plataforma en donde podemos llegar hasta sus hogares. Y bueno, queremos disculparnos porque la semana pasada no pudimos subir un podcast debido a unas fallas técnicas con el micrófono. Pero bueno, le damos gracias a Dios porque ya estamos aquí y vamos a hacer el último podcast del mes de marzo con el tema titulado Escuchando la Voz de Dios. Y le damos gracias al Señor porque, una vez más, nos permitió terminar un mes más. Le damos gracias al Señor, a todos los que nos apoyan por medio de esta plataforma, escuchando estos mensajes. Que realmente el beneficio es inmenso cuando uno puede escuchar la palabra de Dios, cuando uno puede ingerir la palabra de Dios, y no solamente escucharla, sino que ponerla por obra. Es lo más hermoso que un individuo puede hacer: escuchar la palabra, porque el oír, la fe aumenta por el oír oír la palabra de Dios. Y cuando el creyente lleva esa fe y la pone por obra, poniendo la palabra en acción, es decir, poner la fe, poner la palabra de Dios en acción en su vida, eso hace una combinación tremenda en la cual llegas a la presencia de Dios, agradable, sumiso, obediente, y esto trae gran complacencia a Dios cuando aquel que no solamente escucha la palabra, sino que también la pone por obra. Es una gran bendición que Dios desata el reino de Dios, abre las ventanas de los cielos y derrama sobre aquella persona que está escuchando la palabra, pero también la está poniendo por obra. Es algo muy importante. Y le damos gracias a Dios porque este mes podemos terminar esta serie titulada Escuchando la Voz. Y tú no has podido escuchar nuestros mensajes que ya subimos a nuestra página web www.radiobozfielpodcast.com. Ahí vas a poder escuchar todos los mensajes que hemos traído y hemos subido a nuestra página para que tú te sientas, tomes un tiempo, te relajes, y bueno, ahí le pongas play y escuches la palabra de Dios. Cada mes traemos un mensaje diferente y bueno, el mes de marzo nos tocó escuchando la voz de Dios. Y vamos a culminar el mes de marzo con Escuchando la Voz de Dios, con un mensaje poderoso que sabemos y declaramos que va a ser de grande bendición para cada uno de ustedes. Gracias a cada uno de ustedes que nos siguen sintonizando por todas partes del mundo. Ahí donde tú te encuentras, gracias por sintonizarnos, gracias por estar pendientes ahí a nuestras redes, a nuestra página web, escuchando estos mensajes que son de grande bendición para tu vida. Y bueno, este viernes voy a estar subiendo un mensaje poderoso de igual manera, lo que viene siendo la crucifixión de nuestro Rey y Salvador Cristo Jesús. No te lo puedes perder. Este viernes vamos a subir la crucifixión de nuestro Rey y Salvador Cristo Jesús. Y bueno, este domingo, disculpen, este domingo vamos a celebrar lo que viene siendo la resurrección de nuestro Señor Cristo Jesús. Así que no te pierdas el mes de abril, también estaremos celebrando lo que viene siendo la Semana Mayor. Vamos a estar con estas enseñanzas poderosas que yo sé que van a ser de grande bendición, pero vamos a comenzar este viernes. Este viernes que va a ser viernes 3, viernes 3, vamos a subir. Igual manera, si tú no puedes conectarte, voy a subir este mensaje que va a ser de grande bendición para nosotros y vamos a mirar a profundidad lo que viene siendo la crucifixión del Señor Jesucristo. Y bueno, vamos a ver un relato bíblico localizado en el Primera de Reyes, capítulo 17, versículos uno en adelante. Y vamos a terminar, como les comentaba, vamos a terminar lo que viene siendo el mes de marzo con el tema Escuchando la voz de Dios. La Santa Escritura de Dios se lee en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Dice Primera de Reyes, capítulo 17, versículo 1 en adelante. Entonces Elías Tizbita, que era de los moradores de Galad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. Y vino a él palabra de Jehová diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo, y yo he mandado a los cuervos que te den ahí de comer. Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová, pues se fue. Vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán, y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde, y bebía del arroyo. Vamos a hacer una oración para poner este mensaje en las manos de Dios. Oh Padre celestial, bendito Dios, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Padre, en el nombre de Jesucristo, te pedimos que este mensaje, Señor, llegue a aquella alma que está sedienta y hambrienta de ti, Padre. Señor, aquel que está buscando, Padre Santo, que tú le susurres y le hables, que esta palabra, Señor, sea de bendición para cada uno de aquel que está oyendo este mensaje, Señor. Me pongo en tus manos, Padre. Yo te pido que enciendas carbón en mi boca, y Señor, que ninguna palabra que provenga de mí permitas que salga de mi boca, mas que toda palabra que salga de mi boca sea palabra de edificación y de restauración para aquel que la escucha. Yo te lo pido, Señor, en el nombre de Jesús, que tu Espíritu Santo esté tocando aquel corazón, aquella mente, aquella alma que está sedienta y hambrienta de tu palabra y está en necesidad, Señor. Yo te pido, Señor, en el nombre de Jesús, que llegues restaurando, renovando aquella alma, aquella mente que está en necesidad, Padre, y que está necesitando aquella palabra de aliento en el nombre de Jesús. Amén y Amén. Bueno, ¿cuántas veces no hemos nosotros pasado por circunstancias en la vida en donde nos preguntamos, Señor, ¿cómo le voy a hacer hoy? ¿Qué voy a hacer? Quizás estás pasando por una circunstancia difícil, quizás estás pasando por una circunstancia financiera, una circunstancia de salud, una crisis matrimonial, una crisis familiar con tus hijos, adolescentes, con tus niños. Y bueno, cualquiera que sea la circunstancia, yo creo que nos hemos rascado la cabeza y nos hemos preguntado, Señor, ¿cómo le voy a hacer? ¿Qué va a pasar? ¿Qué voy a hacer ahora, Padre? Ilumíname, guíame, ayúdame, háblame. Pasamos por retos en la vida que turban nuestra esperanza. Muchas veces es tanto el dolor que no podemos confiar en Dios y se nos emborrece la visión que Dios nos ha dado, el propósito que Dios nos ha dado, y nos es difícil confiar en Dios. Pero Dios nos habla a través de su palabra una y otra vez. Por eso Él dejó su preciosa palabra. La palabra de Dios es guianza. El salmista dijo que su palabra, la palabra de Dios, es lámpara a nuestros pies, ilumina en la oscuridad, da claridad cuando no la hay. Pero estos retos nos hacen muchas veces no confiar en el Señor. Pero algo tan hermoso, algo tan precioso del Señor Jesucristo es de que Él nos ha prometido que Él va a permanecer con su pueblo hasta el fin del mundo. Y eso es lo más importante. Lo vemos a través de la Biblia. Lo vemos a través desde el principio, desde el origen que viene siendo Génesis, hasta el último libro de la Biblia. Vemos ahí en Revelaciones, en Apocalipsis, vemos que Dios está sustentando a su pueblo y nos ha prometido estar hasta el fin del mundo. Y si usted no cree en la palabra de Dios, si usted no cree en lo que Dios va a hacer con usted, entonces ¿en qué estamos creyendo? ¿Está realmente usted creyendo en el Dios que nos está hablando por medio de su palabra? Es algo tan importante que usted y yo podamos creer en la palabra de Dios, porque es ahí donde nosotros vamos a encontrar alivio, vamos a encontrar respuesta. Muchas veces nosotros decimos, háblanos, Señor, pero Él ya nos está hablando a través de su palabra. Ahora, aquí en Primera de Reyes, capítulo 17, estamos viendo que Elías anuncia una sequía severa y él le dice al rey Acab que como castigo por la idolatría del pueblo que era promovida por Jezabel, iba a venir una gran sequía. Pero yo quiero que tú escuches esto. En el versículo 1 dice Elías tisbita, Dios está hablando por nombre. Dios te ha conocido a ti, querido oyente, y te conoce. Conoce cada cabello que tienes en tu cabeza. Y él está hablando a Elías tisbita por nombre, así como te ha hablado a ti. Él te eligió y te llamó por nombre. Elías era un siervo de Dios, un profeta de Dios. Cuando Dios nos habla, Dios nos va a hablar por nuestro nombre. Él va a decir Jessica, Jessica, y aquí le está hablando Elías, disbita. Dios también le habla a los que están en su presencia. Dios habla a los que están en su presencia. Note como dice Elías: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy. Y le declara a Cam que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. Si estamos en su presencia, Dios continúa su fidelidad a través de escuchar su voz. Elías escuchó su voz. Elías escuchó la voz de Dios. Y note cómo venía castigo para el pueblo por la desobedencia, por la idolatría. Pero Dios permanece fiel con aquel que le es fiel a él. Y le habla en el versículo 2 y le dice a Elías: Dice el versículo 2, y vino a él, o sea, vino a Elías Tisbita, palabra de Jehová diciendo: Apártate de aquí, Elías, vuélvete al oriente, escóndete en el arroyo de Kerit, que está frente al Jordán. Cuando estamos in the presencia de Dios, Dios te va a hablar, Dios te va a dirigir, Dios te va a decir qué es lo que debes hacer. But aquel que está en la presencia de Dios, Dios le va a seguir hablando. Puedes hoy tú escuchar la voz de Dios, puedes tú escuchar la voz como Dios le habló a Elías y él pudo escuchar su voz. Puedes tú hoy, querido oyente, escuchar la voz de Dios en medio de aquella circunstancia. Elías iba a experminar, él iba a mirar la sequía que iba a venir por castigo de Dios al pueblo, ya que ellos estaban en desobediencia. Pero Dios le dice, apártate de aquí. Cuando aquel vive en la presencia de Dios, cuando aquel está sumergido in the presencia de Dios y viene aquella prueba, Dios lo va a apartar. Dios le va a decir, mira, aquí te voy a tener, aquí te voy a sostener, aquí te voy a dar lo necesario que tú tienes for tu fidelidad. Because me has sido fiel, yo voy a permanecer fiel. En lo poco y en lo mucho, yo te voy a sustentar. Dios habla claro. Dios es fiel con su pueblo. Si estamos en la presencia de Dios, when we practicamos la obediencia, Dios empieza a derramar su bendición sobre su pueblo. Elías experimenta una provisión sobrenatural. Dios le dice en el versículo 4: beberás del arroyo. Y yo he mandado a los cuervos que te den ahí de comer. Notemos una cosa aquí. El cuervo, conforme a la ley mesiónica, mosaica, perdón. El cuervo era considerado una ave impura. ¿Qué nos está mostrando Dios aquí? Que dice, he mandado a los cuervos que te den ahí de comer. Dios puede usar cualquier medio para cumplir su palabra. Aleluya. Dios puede usar a cualquier medio para cumplir su voluntad. Él le dijo a Elías, en cuya presencia estaba, yo te voy a sostener. Elías experimenta una provisión sobrenatural, usando lo impuro. Y Dios alimenta a Elías. Mientras que todos experimentaban una sequía, una sequía severa, Elías estaba bebiendo del arroyo. Elías obedece, Elías confía en Dios, y eso es una clave. When escuchamos la voz de Dios, hay que obedecerlos y hay que confiar. Señor, estás diciendo que iba a haber una sequía, pero Elías le confía a Dios, escuchando la voz de Dios, y le dice, apártate, él se apartó. Él fue el que dijo allí en el arroyo. When Dios dijo que iba a haber sequía, pero ese arroyo se mantuvo vivo. Estás tú in la presencia de Dios. Estás tú siendo fiel hoy a Dios. Estás tú escuchando la voz de Dios. Dios usó los cuervos. Dios va a usar cualquier medio para bendecir, para proveer. Dios demuestra que su poder no tiene límites. Hay una dependencia total de Elías en Dios. Muchos. Llega la prueba. Llega la crisis. Llega el reto. Y muchos dejan de confiar en Dios. Se les hace difícil confiar en Dios. ¿Por qué? Porque el reto se ve más grande que Dios. Digo, aquí va a haber una sequía. Dice que no habría lluvia ni rocío en estos años. Aleluya. Pero Elías le confió a Dios. Elías escuchó la voz de Dios. Apártate, vete al arroyo que está en querida. Y Elías escuchó la voz, y aunque había, aunque ya Dios había dicho que iba a haber sequía, Elías dijo: Yo me voy a ir donde Dios me está diciendo que me vaya, porque Él me está diciendo que ahí me va a proveer y ahí Él lo va a hacer. Yo no sé cómo lo va a hacer, pero Dios lo va a hacer. Yo voy a ir, yo me voy a ir allá al arroyo y ahí voy yo, voy a confiar en Dios. Y hoy muchos, llegan las circunstancias, llega la prueba, and muchos se quieren dar por vencidos y ya no confían en Dios. Porque el reto que están pasando les hace más grande que confiar en Dios. Aquello que tú estás pasando hoy no es más poderoso que el Dios que ha prometido estar contigo hasta el fin del mundo. André lo ha prometido, y Él te lo ha dicho, la promesa de Dios sigue activa in your life. But no puede cobrar vida la promesa de Dios in your life if you don't confiar in Dios, if you no puedes escuchar la voz de Dios and obedecer. Because what is saying, Gloria a Dios, Aleluya, te amo Dios cuando está bonito, but llegas a pasar la prueba, and it hace difficile decir confío en ti, Dios. Aunque las puertas estén cerradas aquí, yo confío que tú vas a abrir una, and that nadie la podrá cerrar. Aleluya! La fidelidad de Dios, Dios nunca abandona a sus siervos, incluso cuando estemos pasando en nuestros estados más difíciles, en nuestras crisis emocionales, físicas, espirituales, cuando estamos pasando por retos, cuando estamos en el desierto, en el proceso, Dios no abandona a su pueblo. Cuando hay escasez, Dios va a proveer lo necesario andas inesperadas, cuando tú menos lo esperas. Porque es fácil decir te amo, confío in Dios cuando todo está bien. But when pasas in la prueba, it's difficult, you confí in Dios. When no tienes para pagar aquella deuda andar, when estás pasando por una crisis financiera, cuando estás pasando por una crisis matrimonial, cuando estás pasando por una crisis familiar. Se nos hace aquella de lo más profundo de nuestro corazón and, Señor, yo confío en ti. Padre, yo no sé qué es lo que vas a hacer y de dónde es lo que vas a hacer, but you know what you're difficult. And much tiramos la toalla. Porque aquel gigante se les hace más grande que poner la confianza en Dios. Por eso hoy Dios nos está hablando, escuchemos la voz de Dios. And no solamente nos quedemos ahí escuchando la voz de Dios, sino que escucha la voz de Dios, pero obedecela. Elías no escuchó la voz de Dios. Dios le habló y no se quedó ahí. Él le puso fe. Le puso acción a su fe ando: Yo voy a hacer exactamente lo que Dios me está hablando que yo haga. Tener fe en lo invisible. La fe requiere dar pasos en la oscuridad. Confiar en la palabra de Dios antes de ver la provisión. Digo, Elías se apartó antes de ver la provisión. Antes de ver aquella agua en el arroyo donde Dios dijo que no iba a haber, que iba a haber una sequía. Eso es lo que es la fe en lo invisible. Ponerle Poner la fe en acción. Requiere dar pasos donde todavía no se está viendo la provisión. Pero Dios lo va a hacer. Si tú confías, Dios lo va a hacer. Dios va a usar, incluso aquí en este relato bíblico, Dios usa lo impuro para qué? Para sostener a su siervo, que no le faltara nada. En el versículo 6 dice que los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde y bebía del arroyo. Dios va a proveer, querido yente. Escucha la voz de Dios, obedece la voz de Dios, confía en Dios, permanece en su presencia y verás la mano de Dios manifestada en tu vida y en la de tu familia. No te quedes hoy solamente con este mensaje. Ponlo por obra. Ya hablo Dios. Dios va a sostenerte. Dios va a proveer. Pero Él quiere tu confianza en la luz y en las tinieblas. Cuando ves y cuando no ves, Dios quiere tu confianza total. Dios quiere que tú seas manejado por su voz en la oscuridad, en la crisis, en el reto. Él quiere que tú solamente te aferres a su voz y que la obedezcas. ¿Para qué? Para que Él traiga provisión de día y de noche. Dice que los cuervos le daban por la mañana y le daban por la tarde, y Él continuaba alimentándose de ese arroyo, y ahí venían los cuervos y no se cansaban de venir, porque Dios le estaba mandando a su siervo la provisión sobrenatural. Quieres experimentar aquella provisión sobrenatural hoy en tu vida, escucha la voz de Dios, obedece a Dios, sumérgete en la presencia de Dios, y aunque te llamen loco, aunque te digan no va a haber, aunque la puerta se haya cerrado, tú di yo confío en Dios. Aunque haya oscuridad, aunque las tinieblas estén ahí, tú di al Señor, Señor, confío en ti que tú vas a abrir la puerta, que tú vas a sostener, que tú vas a mandar, que tú vas a abrir las puertas que se han cerrado en mi vida. Tú le vas a decir al Señor, Señor, en ti confío. Aunque todo esté en contra de mí, yo confío en ti, Señor Jesús, que tú lo harás porque así dice tu palabra. Aleluya. ¿Lo crees? Yo lo creo. Ahí donde estás, quiero orar por ti. Donde quiera que te encuentres, en cualquier parte del mundo, Dios no es acepción de personas. Dios lo hizo con Elías. Dios lo va a hacer contigo, querido yende. Solamente toma el paso de fe y créele a Dios. Aunque todo esté en contra de ti, tú créele a Dios. Que te llamen loco, si soy loco. Pero todos serán testigos del poder de Dios. Quando todos me decían que no, que no, Dios llegó a decir que sí, porque yo le confié. Yo me aferré a su palabra. Aleluya. Créele. El relato de Elías: el alimento por los cuervos. Destaca, querido gente. Destaca que Dios va a dar la provisión milagrosa en tiempos de crisis. Pero notemos que Elías escuchó la voz de Dios. Elías tomó un paso de fe, aún antes de ver la provisión de Dios, y Dios es lo que quiere. Muchas veces estamos en la oscuridad, estamos en la crisis. La crisis opaca, opaca nuestra fe, opaca nuestra confianza, pero ahí es donde Dios quiere que permanezcas confiando en Él, que permanezcas fiel a Él, confiando en Él. Aunque vayas en contra de la corriente, Dios quiere que tú le seas fiel y que te mantengas confiado, que Dios lo va a hacer. Y no va a ser el tiempo mío, no va a ser el tiempo de las personas que te están diciendo no. Va a ser en el tiempo de Dios. Y los tiempos de Dios son perfectos. Aleluya, Padre, vamos a orar. Padre, en el nombre de Cristo Jesús, Señor, yo declaro que este mensaje y confiando en ti, Señor, que aquella persona que ha estado dudando que tú puedes proveer, Señor, que este mensaje llegue de consolación, que afirme por medio de tu Espíritu Santo, que solamente tú, Señor, solamente tú, Cristo Jesús, solamente tú permaneces fiel, solamente tú puedes proveer milagrosamente, inesperadamente, como lo hiciste con Elías. Señor, tú no haces acepción de persona, aquel oyente que me está escuchando en cualquier parte que se encuentre del mundo, estado, país, Señor, ahí donde estás, Señor, que tu Espíritu Santo llegue, restaure, renueve aquella fe, aquella fe que requiere tomar el paso, el paso en la oscuridad de confiar en ti, Señor. Yo te pido en el nombre de Cristo Jesús de Nazaret, que aquel oyente, aquel que esté escuchando este mensaje, Señor, tú lo renueves, renueve su fe, quizás la crisis financiera, quizás la crisis matrimonial, quizás la crisis en un estado de salud, Padre. Quizás sea que sea el reto que esté pasando aquella persona, y que eso haya impactado su fe, que le haya disminuido la esperanza, Señor, que tu Espíritu Santo llegue, renueve aquellas fuerzas, aquella fe, bendito Dios, en el nombre de Jesús, que haya la certeza, que tu Espíritu Santo llegue, renovando esa certeza, esa confianza, que la pongan en ti al cien por ciento. Que no miren alrededor, que no miren a la izquierda, que no miren a la derecha, que no miren para atrás, que miren hacia el cielo, que de dónde vendrá nuestro socorro, Padre, aleluya, de ti, Señor. Oh bendito Dios, pongo en tus manos a todo aquel que ha creído tu palabra. No la palabra mía, Señor. Yo soy una mujer, carne. Señor, tu palabra, Padre, tu palabra Dios.